
CRONICAS DE NARNIA EN CARAVANA VI
Ahora es sábado, el bus nos recoge mas tarde, aprovechamos de ir a conocer la iglesia que esta muy cerca del hostal, es muy antigua, nos tomamos algunas fotos; yo abrazando los pies de una imagen de la Virgen, por habernos dado tantos regalos. Y aprovecho para meditar, y con qué me encuentro detrás de la Iglesia?, algo parecido a la mitad del mundo que esta en mi país, otro regalo, el sol que se ve por el otro lado de la circunferencia, nuevamente me evoca al espejo, y pienso que así refleje al Sol e ilumine al mundo entero, y nacen mas y mas versos, recuerdo ahora uno de ellos:
Que el peregrino que pase, abrillante mas el espejo
Para que cuanto más, pasen y pasen, vean mejor su reflejo,
Puedan impregnarse de su propia luz,
y seamos mas los brillantes espejos.
Ya en el Hotel de Hambre, emprendemos otra nueva caminata, ahora como soldados conversos, armados con las mas nobles armas, hacia el Castillo de Pambre, y vamos caminando en nuestro caminar silencioso y profundo, qué castillo vamos a vencer, qué batallas vamos a ganar; llegamos a un claro en el camino y nos disponemos en un gran semicírculo hacia la enorme edificación, que la vemos un poco a lo lejos. Integrando la unidad y haciendo honor a la diversidad, cada grupo de cada país, va pasando al centro dando su ofrenda, que contribuye a un solo país, sin fronteras, y así, luego de varios gritos de gloria, se han derribado las paredes del castillo. Igual en profundo silencio, luego de la más gozosa y triunfadora lucha, de vuelta, no somos los mismos, habiéndolo dejado todo, caminamos de vuelta a casa, ya somos todos distintos.
Hemos aprendido a amar, a tolerar, a no exigir, a agradecer, a ver la magia en cada cosa y ser. Recogiendo testimonios todos hablamos el mismo idioma, y más allá, es el mismo sentir. Recojo frases como:
“Estoy desbordada en positivo”, “estoy mas clara”, “Una voz interior me dice: estás preparada”, “Adelante, adelante”, “He hecho una metamorfosis”.
Otros hechos como el regalo de Francisco que frente a la Iglesia se encuentra con su hermano dentro del Calendario Maya, y le regala una agenda de dicho Calendario, y esto para él es valioso. El testimonio de unos esposos que están juntos y felices, agradecidos hace 42ª, porque el Yo se veía permanentemente en el Tú, y lo cuenta con una fabula. Otra de mis compañeras que me cuenta que, tomando la mano de un chiquillo, siente su historia como propia, sanando todo esto, pudo relacionarse con paz y feliz. La conversión de Estrella, nuestra conductora que nos dice que con orgullo va a decir que se llama Estrella de Los Milagros. Francisca, nuestra guía, en el bus, que haciendo su aprendizaje, también con orgullo va a ser Francisca. Y es tanto, tanto mas….
Como mi cabeza anda loca, pensando todo el tiempo en versos, pasa algo antes de terminar tanto cielo:
De vuelta de la actividad del Castillo, un momento de compartir antes de pasar a almorzar y después despedirse:
Hacemos un grupo de sanacion con Claudio varios chilenos, a lo que se suman otras personas, y haciéndole una sanacion a Rosario, una colega ecuatoriana, coterránea mía, ella siente que se desploma por lo que esta visualizando, yo la sostengo y la acuno en un abrazo, y apoyando al trabajo, la invitación es a completar un nuevo nacimiento; pero he de reconocer que me cuesta mucho mantenerme alineada, es tanto mi dolor de pantorrillas y pies, que después entenderé que quede como parto con interferencias, dejándome mas sensible, preparándome para la catarsis, el fuego que he de apagar con mis lagrimas de angustia y de pesar. En el almuerzo me duele un comentario que me hace una compañera del bus, no lo logro entender, queriendo estar sola me encuentro con Felipe y me descargo, sigo caminando, me encuentro con Marisu, que ayudándola me ayuda ella también. Prefiero no dar más abrazos, si total, igual vamos a permanecer mas conectados, en el Alma Grupal, además que nunca me han gustado las despedidas, si al partir yo me quedo en tu corazón y tú en el mío, y cuando volvamos a vernos será como si nunca has partido.
En el bus ya de regreso a Madrid, empiezo a llamar para saber de mi pasaporte, Santo Dios, al parecer no esta en el Hostal Las Musas, donde vamos a llegar muchos que regresamos al día siguiente a nuestras casas, y no puedo hacer nada, mi angustia crece pensando en mis hijos que me esperan y solo quiero, a esa altura, abrazarlos. Instintivamente, miro hacia atrás, y le pido a Franses que me ayude, contándole mi tema, me sugiere mejor una sanacion grupal, maravillosa, con el sentimiento de no haber encontrado mi identidad, restituyen mi ancestralidad, y me hacen nuevamente nacer, expresando mi necesidad, y que me deje querer. Qué tranquilidad y paz, y me sumo en un profundo sueño.
Después llegamos a Madrid, ya mucho mas serena, y me decía, bien por la transferencia, bien por mi dolor de pies, bien por la correcciones fraternas, bien por mi angustia, que me permitieron recurrir y tener la ayuda, y cuantas veces renegamos de nuestros bajones y dificultades, si igual, todo contribuye para nuestro bien.
Finalmente mi pasaporte si estaba en el Hostal, no lo sabia el jovencito del fin de semana, que se hacia cargo.
Ahora es sábado, el bus nos recoge mas tarde, aprovechamos de ir a conocer la iglesia que esta muy cerca del hostal, es muy antigua, nos tomamos algunas fotos; yo abrazando los pies de una imagen de la Virgen, por habernos dado tantos regalos. Y aprovecho para meditar, y con qué me encuentro detrás de la Iglesia?, algo parecido a la mitad del mundo que esta en mi país, otro regalo, el sol que se ve por el otro lado de la circunferencia, nuevamente me evoca al espejo, y pienso que así refleje al Sol e ilumine al mundo entero, y nacen mas y mas versos, recuerdo ahora uno de ellos:
Que el peregrino que pase, abrillante mas el espejo
Para que cuanto más, pasen y pasen, vean mejor su reflejo,
Puedan impregnarse de su propia luz,
y seamos mas los brillantes espejos.
Ya en el Hotel de Hambre, emprendemos otra nueva caminata, ahora como soldados conversos, armados con las mas nobles armas, hacia el Castillo de Pambre, y vamos caminando en nuestro caminar silencioso y profundo, qué castillo vamos a vencer, qué batallas vamos a ganar; llegamos a un claro en el camino y nos disponemos en un gran semicírculo hacia la enorme edificación, que la vemos un poco a lo lejos. Integrando la unidad y haciendo honor a la diversidad, cada grupo de cada país, va pasando al centro dando su ofrenda, que contribuye a un solo país, sin fronteras, y así, luego de varios gritos de gloria, se han derribado las paredes del castillo. Igual en profundo silencio, luego de la más gozosa y triunfadora lucha, de vuelta, no somos los mismos, habiéndolo dejado todo, caminamos de vuelta a casa, ya somos todos distintos.
Hemos aprendido a amar, a tolerar, a no exigir, a agradecer, a ver la magia en cada cosa y ser. Recogiendo testimonios todos hablamos el mismo idioma, y más allá, es el mismo sentir. Recojo frases como:
“Estoy desbordada en positivo”, “estoy mas clara”, “Una voz interior me dice: estás preparada”, “Adelante, adelante”, “He hecho una metamorfosis”.
Otros hechos como el regalo de Francisco que frente a la Iglesia se encuentra con su hermano dentro del Calendario Maya, y le regala una agenda de dicho Calendario, y esto para él es valioso. El testimonio de unos esposos que están juntos y felices, agradecidos hace 42ª, porque el Yo se veía permanentemente en el Tú, y lo cuenta con una fabula. Otra de mis compañeras que me cuenta que, tomando la mano de un chiquillo, siente su historia como propia, sanando todo esto, pudo relacionarse con paz y feliz. La conversión de Estrella, nuestra conductora que nos dice que con orgullo va a decir que se llama Estrella de Los Milagros. Francisca, nuestra guía, en el bus, que haciendo su aprendizaje, también con orgullo va a ser Francisca. Y es tanto, tanto mas….
Como mi cabeza anda loca, pensando todo el tiempo en versos, pasa algo antes de terminar tanto cielo:
De vuelta de la actividad del Castillo, un momento de compartir antes de pasar a almorzar y después despedirse:
Hacemos un grupo de sanacion con Claudio varios chilenos, a lo que se suman otras personas, y haciéndole una sanacion a Rosario, una colega ecuatoriana, coterránea mía, ella siente que se desploma por lo que esta visualizando, yo la sostengo y la acuno en un abrazo, y apoyando al trabajo, la invitación es a completar un nuevo nacimiento; pero he de reconocer que me cuesta mucho mantenerme alineada, es tanto mi dolor de pantorrillas y pies, que después entenderé que quede como parto con interferencias, dejándome mas sensible, preparándome para la catarsis, el fuego que he de apagar con mis lagrimas de angustia y de pesar. En el almuerzo me duele un comentario que me hace una compañera del bus, no lo logro entender, queriendo estar sola me encuentro con Felipe y me descargo, sigo caminando, me encuentro con Marisu, que ayudándola me ayuda ella también. Prefiero no dar más abrazos, si total, igual vamos a permanecer mas conectados, en el Alma Grupal, además que nunca me han gustado las despedidas, si al partir yo me quedo en tu corazón y tú en el mío, y cuando volvamos a vernos será como si nunca has partido.
En el bus ya de regreso a Madrid, empiezo a llamar para saber de mi pasaporte, Santo Dios, al parecer no esta en el Hostal Las Musas, donde vamos a llegar muchos que regresamos al día siguiente a nuestras casas, y no puedo hacer nada, mi angustia crece pensando en mis hijos que me esperan y solo quiero, a esa altura, abrazarlos. Instintivamente, miro hacia atrás, y le pido a Franses que me ayude, contándole mi tema, me sugiere mejor una sanacion grupal, maravillosa, con el sentimiento de no haber encontrado mi identidad, restituyen mi ancestralidad, y me hacen nuevamente nacer, expresando mi necesidad, y que me deje querer. Qué tranquilidad y paz, y me sumo en un profundo sueño.
Después llegamos a Madrid, ya mucho mas serena, y me decía, bien por la transferencia, bien por mi dolor de pies, bien por la correcciones fraternas, bien por mi angustia, que me permitieron recurrir y tener la ayuda, y cuantas veces renegamos de nuestros bajones y dificultades, si igual, todo contribuye para nuestro bien.
Finalmente mi pasaporte si estaba en el Hostal, no lo sabia el jovencito del fin de semana, que se hacia cargo.
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