
EL REGRESO
A mi hijo
Tienes la mirada de tu padre y la sonrisa dulce de tu abuelo ido
Cabeza dorada de trigo atardeciendo entre colinas y vientos, caminante reposado, sabio tranquilo y perdido
Mirándolo todo con hambre de artista, de fuego que devora … y agitado aliento
Que cuando toca.. roza, impregna y cambia... y no tocando regala sinfonías de encuentro
Me miras y algo se me encoge en el alma muy dentro porque pienso que siento...
Y siento... congoja que trina al creer que estas sufriendo
Porque no quiero que sufras, porque no quiero que llores, porque no quiero que hieras
Porque en ti, renuevo de mis propias savias, revivo mis duelos...
Que sino tan triste y fuerte este sentir con estos sentires míos
Recordando tu partida tus congojas y olvido
Al recordar tu cara de hombre niño jugando a vivir la vida
Mientras el cobijo de mi abraso, vacío se quedó en la espera
Una parte de mi se alejó cuando emprendiste tu viaje
Sin saber que son mis células y mi herencia la que llevas contigo
Sin percibir que son ellas las que sostienen tu vida
Cuando decías que suelte que no prodigue tu abrigo porque quieres caminar solo por la sendas perdidas...
Pero como se suelta el cuerpo de lo huesos, o la pupila del iris, o la sangre de las venas?
Podrás soltar lo que te has puesto, ropajes y sombreros que también te han puesto los otros
Pero no puedes soltar ni tu boca ni tu brazo ni tu oído
Porque son parte de tu esencia de tu alegría o tristeza de tu celular furia y genio
Tienes los ojos de tu padre y la sonrisa de tu abuelo
Mezcla de amor historia y cielo
Llegas a mi alma con dulzura
Con sosiego me abres la ternura porque tienes la quietud de los lagos y la inocencia del cielo
Me sonríes como diciendo aquí estoy... Ya he vuelto... De cabalgar tiempos y de cosechar olvidos
Y te miro y me convenzo que no es cierto que estés triste, sino mas bien que me veo...
Que me veo en mis tristezas y que al mirarte me miro en tus ojos de hombre niño
Y en la sonrisa de vida que hoy florece en tu rostro, ... por fin siento ... que he recuperado a mis muertos ….
María Amalia Jeria
A mi hijo
Tienes la mirada de tu padre y la sonrisa dulce de tu abuelo ido
Cabeza dorada de trigo atardeciendo entre colinas y vientos, caminante reposado, sabio tranquilo y perdido
Mirándolo todo con hambre de artista, de fuego que devora … y agitado aliento
Que cuando toca.. roza, impregna y cambia... y no tocando regala sinfonías de encuentro
Me miras y algo se me encoge en el alma muy dentro porque pienso que siento...
Y siento... congoja que trina al creer que estas sufriendo
Porque no quiero que sufras, porque no quiero que llores, porque no quiero que hieras
Porque en ti, renuevo de mis propias savias, revivo mis duelos...
Que sino tan triste y fuerte este sentir con estos sentires míos
Recordando tu partida tus congojas y olvido
Al recordar tu cara de hombre niño jugando a vivir la vida
Mientras el cobijo de mi abraso, vacío se quedó en la espera
Una parte de mi se alejó cuando emprendiste tu viaje
Sin saber que son mis células y mi herencia la que llevas contigo
Sin percibir que son ellas las que sostienen tu vida
Cuando decías que suelte que no prodigue tu abrigo porque quieres caminar solo por la sendas perdidas...
Pero como se suelta el cuerpo de lo huesos, o la pupila del iris, o la sangre de las venas?
Podrás soltar lo que te has puesto, ropajes y sombreros que también te han puesto los otros
Pero no puedes soltar ni tu boca ni tu brazo ni tu oído
Porque son parte de tu esencia de tu alegría o tristeza de tu celular furia y genio
Tienes los ojos de tu padre y la sonrisa de tu abuelo
Mezcla de amor historia y cielo
Llegas a mi alma con dulzura
Con sosiego me abres la ternura porque tienes la quietud de los lagos y la inocencia del cielo
Me sonríes como diciendo aquí estoy... Ya he vuelto... De cabalgar tiempos y de cosechar olvidos
Y te miro y me convenzo que no es cierto que estés triste, sino mas bien que me veo...
Que me veo en mis tristezas y que al mirarte me miro en tus ojos de hombre niño
Y en la sonrisa de vida que hoy florece en tu rostro, ... por fin siento ... que he recuperado a mis muertos ….
María Amalia Jeria
No hay comentarios:
Publicar un comentario